
Seguimos mirándonos, nada ha cambiado, hemos crecido, somos diferentes. Pero aquí seguimos… Por fin he encontrado lo que busco, mi tabaco… hacia tiempo que no fumaba, lo necesitaba.

No consigo respirar con normalidad… me ahogo con mi propia memoria, estoy contaminado, no tengo nada, salvo este objeto que me hace respirar… Aun así no lo consigo, creo que hay algo que ejerce una fuerza inhumana o ficticia la cual enrarece el aire hasta el punto de no poder…
Espiro, inspiro, espiro, INSPIRO, EXPIRO…
Caigo y el filtro de la mascara rompe al chocar con el suelo, poco a poco voy notando un cosquilleo…
Me levanto y respiro con normalidad…
A lo lejos veo como una especie de pájaro…
Miro un atardecer que enloquece, y al sentirlo presiento el hecho de salir corriendo, de reir, de soñar, de disfrutar. Me altero y recuerdo me entiendo me abstengo del hecho pienso el sentido y disfruto sabiendo el porque el cual difícil de entender y mas difícil de arreglar. Adquiero respirando la compostura y me siento, me tumbo y pienso pidiendo al cielo.
Absorto me desentiendo de lo que hay a mi alrededor y me agrupo en mi mismo de no saber por donde seguir, de no saber por donde tirar de sentirme con la obligación de ser de no tener tiempo y a la vez ver una vida sin señuelo alguno donde el pescador soy yo. Donde hay un mar en calma un mundo por conocer, pero solo una barca en mitad del océano en la cual estoy solo. Esperando a que sople el viento y me dirija donde realmente tengo que estar, donde la felicidad tiene que ser palpable, donde todos somos iguales y a la vez diferentes. Donde al respirar poder gritar y decir que todo esta bien que nadie me molesta que todo esto es un sentido una mirada logica un destello de luz que asusta y considera que paso a paso se llega muy lejos, que esta todo cerca y que todo es posible…
Pero tropiezo piedra por piedra sin que nadie me diga donde estoy y no comprendo el dia en que al abrir los ojos requiera algo del ser del sentido de lo que soy.
Asi soy…